sabelo que aca pega
Su vida era tan solitaria que solía recurrir a la imaginación para hacerse una idea de có mo eran las cosas, de cómo funcionaba el mundo. Se puede decir que Kutta se pasaba el día haciendo conjeturas de esto, lo otro y lo de más allá. Por ejemplo, si una señora lanzaba a la vía pública las sobras del caldo, él pensaba – ‘¡Oh, qué generosa es esa mujer Seguro que me ha visto, se ha dado cuenta de que tengo hambre, y muy amablemente ha tirado los huesos para que yo me los zampe.’ ⇢
Abasolo







